PREGUNTAS FRECUENTES

La Biblia es la palabra de Dios, a septiembre de 2020 asumimos un tiempo real de 14.4 años para garantizar un texto absolutamente fiel, preciso y exacto. Nuestro objetivo próximo es completar el Nuevo Testamento en un promedio de 12 años, y a largo plazo en 10 años.

Rechazamos las promesas de traducciones con pocos años; la experiencia demuestra que los procesos rápidos solo producen borradores sin control de calidad ni aceptación del grupo lingüístico de la comunidad nativa.

El objetivo teórico es de 22 años, pero el promedio histórico real es de 17 años gracias a equipos especializados. La meta a largo plazo es bajarlo a 15 años.

Antiguo Testamento: Nos basamos estrictamente en el Texto Masorético.

Nuevo Testamento: Nos basamos en la Familia del Texto Mayoritario, la cual incluye el Textus Receptus, el Texto Mayoritario de Hodges–Farstad, de Robinson–Pierpont, de Pickering, y cualquier variante dentro de esta misma línea doctrinal.

Nota pastoral: Si las iglesias locales de la etnia solicitan una traducción basada exclusivamente en el Textus Receptus, atendemos su petición con total apertura, aunque nuestra preferencia técnica es trabajar con el conjunto de manuscritos de la Familia del Texto Mayoritario.

Aunque muchos traductores locales poseen conocimientos de griego y hebreo, en la práctica se apoyan en traducciones existentes para guiar su labor.

En el mundo hispanohablante utilizan la traducción Reina Valera 1960. También utilizan traducciones en cualquier otro idioma que conozcan, pero se aseguran de que sus decisiones textuales se basen en el Texto Masorético para el Antiguo Testamento y en el Texto Mayoritario para el Nuevo Testamento.

Los consultores que saben griego o hebreo trabajan minuciosamente con los traductores para asegurarse de que su traducción diga todo lo que dicen los textos griegos o hebreos, ni más ni menos.

Aunque a veces aprenden el idioma local, los consultores utilizan principalmente el método de la retrotraducción (traducción inversa) mediante dos pasos de control.


Retrotraducción Escrita: Hablantes nativos de la comunidad (que no son los traductores del proyecto) realizan una traducción palabra por palabra del texto traducido de vuelta al español. Esto permite al consultor ver con precisión matemática qué palabras eligió el equipo.


Retrotraducción Oral: Posteriormente, el consultor se reúne en persona con los traductores para realizar una revisión hablada, asegurando que el sentido teológico y el corazón del mensaje sean exactos.

BILAM trabaja con aquellos grupos lingüísticos que cumplen con los siguientes cuatro criterios fundamentales de viabilidad y compromiso:

  1. Afinidad Teológica: Trabajamos con grupos con los que estamos de acuerdo teológicamente en los principios fundamentales de la fe cristiana, especialmente con iglesias alineadas con los principios evangélicos y conservadores (no es obligatorio que sean bautistas). Si no hay iglesias en la zona, el proyecto debe ser patrocinado externamente por una congregación afín como obra misionera. Aunque se hagan reuniones virtuales, la decisión de viabilidad del proyecto se determina después de una reunión presencial (Evaluamos la doctrina real del grupo, no solo el nombre de su denominación).
  2. Necesidad real de una traducción: Trabajamos con grupos que muestran una carencia por completo de las Escrituras en su idioma o tener únicamente traducciones inadecuadas que requieran urgentemente una versión fiel y clara.
  3. Compromiso: Trabajamos con aquellos que están dispuestos a comprometerse a participar en el trabajo y a ayudar con la recaudación de fondos y en el financiamiento de los gastos de los trabajadores lingüísticos del proyecto. (A veces, podemos comenzar un proyecto con el compromiso de un grupo eclesiástico ajeno al grupo lingüístico, nuestro objetivo es que el propio grupo lingüístico se involucre).
  4. Disponibilidad de Líderes y Traductores: Aquellos grupos que cuentan con personas calificadas para los distintos comités y el equipo de traducción. Si carecen de la formación académica necesaria, pero tienen disposición, podemos establecer un plan para que reciban capacitación formal.

Lo que buscan los grupos lingüísticos es una Escritura que «hable el idioma de su corazón», incluso si conocen más de un idioma.

Los siguientes puntos explican cómo intentamos determinar la “necesidad definitiva” de un grupo lingüístico.

 

  1. Investigación y Clasificación Preliminar: Reunimos toda la información disponible sobre el grupo lingüístico en Internet, información de otras organizaciones y contactos personales. Ethnologue.com nos proporciona datos importantes sobre los idiomas. Usualmente trabajamos con lenguas que tienen por lo menos un estatus “activo” (todas las generaciones y las condiciones son favorables para su continuidad), sin embargo, podemos trabajar con un idioma que esté un nivel “amenazado” (es decir, cada vez menos personas lo hablan), si creemos que nuestro trabajo con el grupo lingüístico puede ayudar a que su estatus pase a ser “activo”.

  2. Cuestionario de Campo Sociolingüístico: BI o BILAM envía nuestro “Cuestionario preliminar del proyecto” a un contacto clave dentro del grupo lingüístico. Evaluamos factores críticos como: número de hablantes (adultos y niños), ámbitos reales de uso (hogar, iglesia, comercio), variantes dialectales y la capacidad de la población para comprender la Biblia en otros idiomas.

  3. Investigación de campo: Se envía personal de BI/BILAM para analizar personalmente la situación lingüística, entrevistando a varios hablantes, observando el uso del idioma, recopilando datos en el país, etc.

  4. Validación y Aprobación Oficial: BI obtiene el análisis y los aportes de la investigación de campo y solicita una recomendación del Comité Ejecutivo de BILAM.

Toda la información se debate a profundidad antes de aceptar oficialmente un idioma para su traducción.

No existe un límite estricto, pero evaluamos cada caso combinando la viabilidad demográfica con la disposición espiritual del grupo.

  1. Población y vitalidad: El número de hablantes afecta la continuidad del idioma. Por lo general, evitamos trabajar con poblaciones menores a 1,000 personas debido al riesgo de extinción de la lengua antes de culminar la traducción.
  2. Evidencia espiritual: Más allá de la cantidad de personas, priorizamos ver si Dios está obrando en la comunidad y si existe un hambre real por recibir la Palabra en su propio idioma.
  3. Proyectos a menor escala: Si un grupo es muy pequeño, pero cumple con las condiciones espirituales, BILAM puede aprobar proyectos específicos y de menor escala, como la traducción exclusiva de los Evangelios.

Actualmente, trabajamos con grupos que están entre 2,000 y 2,500 hablantes; puede que estos grupos parezcan pequeños, pero tienen hambre de la palabra de Dios y Espíritu misionero por lo que pueden ayudarnos a alcanzar grupos más grandes.

Aunque cada organización tiene un llamado valioso, en BILAM nos caracterizamos por cuatro pilares fundamentales que guían nuestra identidad y labor en traducción:
  1. Enfoque en la iglesia local: No trabajamos de forma aislada; siempre operamos en estrecha colaboración con iglesias locales establecidas o en proceso de fundación.
  2. Identidad bautista: Todos nuestros miembros activos pertenecen firmemente a una iglesia bautista, manteniendo una línea doctrinal unificada.
  3. Fidelidad textual: Para la traducción del Nuevo Testamento, nos basamos de manera rigurosa en el Texto Mayoritario.
  4. Rigor y precisión: Cada versículo traducido es minuciosamente revisado por un consultor experto con conocimientos profundos en los idiomas originales (griego y hebreo).
Sí, coordinamos esfuerzos activamente a nivel global para asegurar que los recursos se utilicen de manera eficiente y no se dupliquen traducciones innecesariamente. Nuestra colaboración se basa en cuatro pilares:
  1. Alianzas Estratégicas Mundiales: Somos miembros del Foro Internacional de Agencias Bíblicas y compartimos bases de datos globales (como progress.Bible y Ethnologue). Esto nos permite monitorear en tiempo real los proyectos en curso en todo el mundo y coordinar esfuerzos con otras organizaciones.

  2. Relación y Conexión con el SIL: Participamos activamente en las conferencias bianuales sobre traducción de la Biblia en el campus del SIL, un espacio fundamental donde debatimos sobre los trabajos en curso, intercambiamos recursos y fortalecemos relaciones con la comunidad lingüística internacional.

  3. Distribución Digital de las Escrituras: Colaboramos con plataformas clave como Digital Bible Library, YouVersion, Gideons International y Faith Comes by Hearing para producir audios, videos del Evangelio y aplicaciones móviles que pongan las traducciones al alcance de todos de forma gratuita. (Un grupo de voluntarios nos está ayudando a producir nuestras propias aplicaciones móviles para cada una de nuestras traducciones).

  4. Cooperación Institucional: Aunque sumamos herramientas y conocimientos de agencias globales, nuestro enfoque principal sigue siendo la alianza directa con la iglesia local de cada región. Además, todas nuestras colaboraciones respetan y mantienen intacta la filosofía de traducción y ministerio de BI.

¡Estamos aquí para servirte!

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