Creemos firmemente que la Palabra de Dios no pierde su esencia ni su poder divino al ser traducida a otros idiomas.
Cada grupo étnico necesita la Biblia en su idioma materno para poder entender el evangelio y cumplir con el mandato de la Gran Comisión.
Entendemos que traducir las Escrituras exige una devoción ferviente y una obediencia incondicional a Dios.
Nos regimos por altos estándares personales de carácter cristiano y santidad, y empleamos metodologías que preservan fielmente la Palabra de Dios.
Reconocemos la necesidad de colaboración con las iglesias locales para cumplir con eficacia el mandato de la Gran Comisión.
Nos asociamos con ministerios y hermanos de todo el mundo como iguales en la familia de Dios, cooperando en tareas específicas sin comprometer jamás la verdad del Evangelio.
Confiamos absolutamente en Dios para cada área del ministerio, uniendo el esfuerzo humano con el poder divino a través de una comunicación fiel con Él.
Creemos que los sesenta y seis libros del Antiguo y Nuevo Testamentos son verbalmente inspirados por Dios, sin error en sus escritos originales, y que son la autoridad suprema y final de fe y vida.
«Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia…» – 2 Tim. 3:16-17
BILAM es la extensión para las Américas y el Caribe de Bibles International, y en cumplimiento de nuestra gran comisión, nos alineamos por completo con los principios de Traducción oficial de la misión, un estándar que asegura que cada texto sagrado sea preservado con absoluta integridad teológica.
El avance de corrientes modernas que diluyen o alteran el texto bíblico por presiones culturales nos obliga a mantener una postura firme. BILAM, Biblias Internacional Sociedad de las Américas se adhiere formalmente a la Declaración de Arlington, el estándar internacional que defiende la inerrancia y la preservación de los términos sagrados en cada idioma del mundo.